El sector de intermediación financiera constituye un componente fundamental del PIB hondureño, pero su medición presenta desafíos metodológicos únicos debido a la naturaleza implícita de muchos de sus servicios. El objetivo de esta nota es explicar la metodología que se utiliza en Honduras para calcular el valor agregado de la intermediación financiera en el PIB. La fuente principal de esta explicación es el Manual del Sistema de Cuentas Nacionales - 1993 de Naciones Unidas, la base de las estadísticas de cuentas nacionales calculadas por el Banco Central de Honduras (BCH).

Aclaración: para garantizar la precisión conceptual, algunos pasajes de este documento reproducen textualmente las definiciones establecidas en el Manual de Cuentas Nacionales. Por razones pedagógicas, se excluyen del análisis las actividades de seguros y pensiones, y en ocasiones se adoptan simplificaciones técnicas para facilitar la comprensión del contenido.

¿Qué es la intermediación financiera?

Los intermediarios financieros contraen obligaciones por cuenta propia en los mercados financieros tomando prestados fondos que a su vez prestan bajo diferentes condiciones a otras unidades institucionales. Sirven de intermediarios entre los prestamistas y los prestatarios, canalizando fondos de unos a otros y asumiendo ellos mismos el riesgo inherente a tal proceso.

Problema para medir el valor agregado de este sector

Los intermediarios financieros no cobran explícitamente los servicios de intermediación que prestan a sus clientes, razón por la cual no existen ingresos por ventas que puedan utilizarse para valorar esos servicios. Algunos intermediarios financieros captan la mayor parte de sus fondos aceptando depósitos; otros lo hacen emitiendo letras, bonos u otros valores. Prestan fondos concediendo préstamos o anticipos o comprando letras, bonos u otros valores.

Solución metodológica

La cuestión que resolver es cómo valorar la producción de la intermediación financiera cuando no se cobran explícitamente los servicios y para la que no hay ingresos por ventas. Dicha producción se valora indirectamente y se conoce como los servicios de intermediación financiera medidos indirectamente (SIFMI).

En el sistema de cuentas nacionales que utiliza el Banco Central de Honduras actualmente (SCN93), el valor total de los SIFMI se mide como el total intereses cobrados por los intermediarios financieros, menos el total de los intereses que tienen que pagar, excluido el valor de cualquier renta por cobrar proveniente de la inversión de sus fondos propios, dado que estas rentas no proceden de la intermediación financiera.

En ese sentido, el VAB de intermediación financiera se define como:

VAB = SIFMI + Comisiones y Honorarios – Gastos operacionales

Donde los primeros dos términos son el equivalente al valor de la producción y el tercero al consumo intermedio.

Ahora bien, en el SCN, siempre que se registra una producción, tiene que contabilizarse explícitamente su utilización en alguna otra parte de este. Por tanto, los SIFMI han de registrarse como utilizados de una o más de las siguientes formas: como consumo intermedio de las empresas, como consumo final de los hogares o como exportaciones a no residentes. Sin embargo, en ocasiones en la práctica podría resultar difícil encontrar un método que permita asignar la producción total a los diferentes usuarios de una forma satisfactoria y para el que se disponga de la información suficiente.

El SIFMI es algo que se debería distribuir en el resto de las actividades económicas (quienes piden créditos y entregan depósitos a los intermediarios financieros) porque es una especie de consumo intermedio, pero en la práctica es difícil hacerlo. Por eso es por lo que existe una línea al final del PIB que resta el SIFMI.

Ejemplo

Para efectos didácticos, se omiten detalles técnicos que no afectan el resultado final.

Supongamos que los bancos prestan fondos y mantiene depósitos con los siguientes datos: